El mantenimiento que se agenda antes de que la cama falle. Va un ingeniero, se revisa la cama completa y cada equipo se queda con su reporte firmado.
Una cama falla el día que más se necesita: en el turno de la noche, con el paciente encima. Y casi nunca falla de golpe: lleva meses avisando con un freno que ya no muerde, un barandal con juego, un motor que tarda en arrancar.
El preventivo existe para atender eso a tiempo. Va un ingeniero especialista en equipo médico, revisa la cama completa, no solo lo que se queja, ajusta lo que se aflojó con el uso y te deja el reporte firmado de cada equipo. En tu clínica, sin mover nada.
Llevamos 24 años dando servicio a clínicas y laboratorios. Ese es el punto: la reparación barata se paga dos veces, y el mantenimiento a tiempo cuesta menos que la cama parada.
Te preguntamos cuántos equipos son y tu código postal. Con eso preparamos tu cotización con el precio cerrado.
No la pieza que se ve: la cama entera. 14 puntos en cama eléctrica, 8 en manual y camilla. Ninguno se salta, y cada uno queda escrito con su resultado en el reporte.
El preventivo cubre la revisión completa, el ajuste, la lubricación y la conservación. Las piezas no están incluidas. Si una parte está dañada y hay que cambiarla, se cotiza por separado antes de tocarla, y tú decides.
Lo mismo con accesorios y consumibles. Así el presupuesto que acordamos es el que se paga.
No te dejamos con el reporte en la mano y a buscar quién lo arregle. LTEM hace el mantenimiento correctivo, con presupuesto cerrado antes de empezar.
Un solo proveedor para las dos cosas, y el ingeniero que hace la reparación es el mismo que ya conoce tus camas.
Dinos cuántos equipos son y tu código postal. Te mandamos tu cotización y agendamos la fecha contigo.
Pide tu presupuesto